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¿La garantía cubre las alzas de voltaje?

En el sector industrial, la continuidad operativa es un factor crítico para cumplir con los plazos de entrega y mantener la rentabilidad de los proyectos. Sin embargo, uno de los riesgos más frecuentes y costosos es la inestabilidad eléctrica. Las fluctuaciones, bajas y alzas repentinas de voltaje son anomalías invisibles que dañan severamente los componentes electrónicos de los equipos.

Un aspecto clave que las empresas suelen pasar por alto es que las garantías de fábrica solo cubren defectos de fabricación, excluyendo explícitamente cualquier avería causada por problemas en el suministro eléctrico o errores de operación. Esto se traduce en costosas reparaciones imprevistas, paralización de faenas y un impacto negativo en la reputación frente a los mandantes.

A continuación, se analizan las principales causas de estos fallos y las medidas preventivas indispensables para proteger los activos de tu empresa.

1. Un error común que debes evitar

Un error operativo recurrente en terreno es arrancar los generadores eléctricos cuando los equipos de trabajo ya se encuentran conectados a ellos.

Al encender un generador, el motor experimenta un pico de voltaje natural mientras estabiliza su frecuencia de operación. Si las máquinas están enchufadas durante este proceso, absorben este impacto eléctrico directo, lo que suele quemar las tarjetas electrónicas internas.

Por esta razón lo recomendable, es que primero se encienda el generador, luego esperar a que la corriente se estabilice y, finalmente, se conecte la maquinaria de forma secuencial.

2. Implementación de sistemas de protección y blindaje eléctrico

La mala calidad de la energía se agudiza cuando se operan equipos de alta demanda en entornos que no cuentan con un análisis previo de sus condiciones eléctricas. Las redes provisionales o los generadores mal calibrados son fuentes constantes de oscilaciones dañinas.

Para mitigar este riesgo, es fundamental incorporar reguladores de voltaje especializados y estabilizadores industriales. Estos dispositivos actúan como un escudo que filtra las anomalías de la corriente antes de que lleguen a los circuitos sensibles. Asimismo, ejecutar un plan de mantenimiento preventivo periódico a los generadores previene desgastes mecánicos que deriven en variaciones imprevistas de energía.

3. Respetar los dispositivos de seguridad

Los componentes de protección de una máquina, tales como los guardamotores y switches térmicos, están diseñados para cortar el flujo eléctrico de forma automática cuando detectan una sobrecarga o un exceso de fuerza mecánica.

En la práctica, bajo la presión de agilizar los trabajos, algunos operarios anulan estas defensas realizando «puentes» eléctricos para evitar que la máquina se detenga. Esta manipulación no solo invalida de inmediato cualquier cobertura de garantía, sino que expone al equipo a daños catastróficos, como la rotura de transmisiones o la fundición total del motor.

4. Uso de accesorios normados y ergonomía mecánica

El daño técnico que invalida una garantía no siempre tiene un origen eléctrico; en muchas ocasiones se debe a una incorrecta operación mecánica. Por ejemplo, en faenas de unión de tuberías, es común improvisar soportes con maderas u otros elementos inadecuados para alinear las piezas.

No utilizar las herramientas correctas, como alineadores y rodillos de arrastre específicos exigidos por las normas de soldadura, obliga a los sistemas hidráulicos y mecánicos de la máquina a realizar un esfuerzo extra. La fuerza desmedida termina deformando mordazas o rompiendo pernos, fallas que los proveedores catalogan técnicamente como negligencia operativa.

Si necesitas asesoría capacitar a tu personal técnico en buenas prácticas de operación, estamos a tu disposición.

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